«Y de pronto, unos tipos golpean en tu puerta a la madrugada y te arrancan de esa plenitud, y encima de eso te dan tremenda paliza. [...] Te confieso que yo no podría hacer ese trabajo sucio. Para ser verdugo hay que nacer verdugo. Y yo nací otra cosa. Pero alguien lo tiene que hacer. Forma parte de la guerra.» Pedro y el Capitán, que ha conmocionado al mundo por su crudeza y realismo, es una denuncia contra la tortura (una de las peores ignominias que practican los mecanismos del poder) y una defensa esperanzadora de la dignidad y de los derechos humanos. Pedro es un preso político. Durante su encierro es acosado y torturado física y psicológicamente por el Capitán. Enfrentados por causas contrarias en una batalla desigual, la víctima y el verdugo habrán de confirmar que hay valores eternos que ninguna fuerza represiva puede borrar. "No toda la poesía vale para ser cantada, ni todos los poetas sirven para escribir canciones, de la misma manera que detrás de un buen autor de canciones no hay necesariamente un buen poeta. Pero en el caso de Mario Benedetti, letrista de canciones por derecho y al tiempo buen poeta, entre poesía y canción no media una frontera clara." -Joan Manuel Serrat